Un planteamiento de vida respetuoso con los animales traería beneficiosas consecuencias en diversos ámbitos de nuestra vida.

El dolor y el sufrimiento que padecen muchos animales responde, en muchas ocasiones, directamente a la actividad de la sociedad. Este es un hecho que Ed, al igual que le ocurre a la mayoría de personas, nunca se había planteado.

La sociedad, tal y como está estructurada, impide que seamos totalmente conscientes de nuestra interacción con el mundo animal. Sin embargo tenemos la responsabilidad de que todos los animales puedan ejercer el derecho a vivir con plenitud y según su naturaleza.

Un planteamiento de vida respetuoso con los animales traería beneficiosas consecuencias en diversos ámbitos de nuestra vida.

FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO

La industria cárnica es la principal causante del calentamiento global. Por los desechos y la alimentación de los animales se vierten más contaminantes a nuestras vías fluviales que con cualquier otra actividad humana. Por otra parte, el sector ganadero es el principal explotador de la tierra contribuyendo a la deforestación, que juega un papel principal en el cambio climático.

MEJORAR LA SALUD

Cada día aparecen más estudios que relacionan el consumo habitual de carne con algunas de las enfermedades que más muertes causan en nuestra sociedad, como la diabetes, la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.

PALIAR EL HAMBRE EN EL MUNDO

Cerca del 36% de los cereales y del 74% de la soja cosechada en el mundo se utilizan para alimentar animales. Si la cantidad de grano que se emplea para alimentar al ganado diariamente se destinara a paliar el hambre en el mundo, se podría alimentar a 2 mil millones de personas. Si pensamos que la quinta parte de la población humana no tiene alimentación suficiente; el “Consejo para la Alimentación Mundial” de las NN.UU. calculó que dedicar entre el 10% y el 15% del grano que actualmente se destina para alimentar ganado, bastaría para satisfacer las necesidades calóricas de esa quinta parte, erradicando el hambre del mundo.

Además, un 70 % del agua consumida por el planeta está destinada a la producción de alimentos y a la ganadería, que supone la fuente sectorial más grande de contaminación de agua. Mientras tanto, cada día mueren 30.000 niños en el mundo por enfermedades relacionadas con el agua.

DEFENDER LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES

Pero más allá de los beneficios que unos hábitos de vida respetuosos con todos los seres vivos reportarían a la especie humana, debemos pensar en los animales en sí mismos.

Todo animal que disponga de un sistema nervioso es susceptible de sentir dolor. Al igual que en los humanos, en los animales el mecanismo del dolor funciona a través de neurotransmisores. Sentir dolor entra dentro de la definición de sufrir. Por ello, la estructura social debería garantizar la protección de todos los animales frente prácticas que pudieran suponerles sufrimiento o dolor.