“Las vacas lecheras no existen”. Entrevista a Ed Antoja

“Las vacas lecheras no existen”. Entrevista a Ed Antoja

Aquí os dejamos la entrevista a Ed Antoja, director de EMPATIA, el nuevo documental de FAADA y La Diferencia, que se estrena en cines el 7 de abril.

 

Ed dirige un estudio audiovisual de Barcelona llamado La Diferencia, pero su pasión son los documentales. Cuando le encargaron ponerse al frente del documental Empatía, aunque ajeno al mundo animalista, se creía respetuoso con el reino animal. Al terminarlo, se declara sorprendido por la insensibilidad y falta de empatía de los humanos –incluido él mismo- aunque cree que no todo está perdido: “El primer paso es tomar conciencia”.

La Diferencia: ¿Por qué decidiste hacer este documental?

Ed: Bueno, podría decir que porque siempre había querido hacer un largometraje documental y también por Jenny, como explico al principio de la película. Pero lo cierto es que, cuando se me planteó la temática del veganismo, sentí la necesidad de ir más allá e indagar. Es un tema muy controvertido y que afecta a muchas vidas.

La Diferencia: ¿Te refieres a las vidas de los animales?

Ed: Sí, entendiendo como animales también a los humanos. Por supuesto, la forma en que tratamos a los animales que consumimos, usamos para vestirnos, para tener compañía o para el entretenimiento, afecta directamente a su bienestar, pero también afecta a nuestras propias vidas: porque tiene consecuencias directas en nuestra salud, el cambio climático, o incluso la distribución de alimentos.

LD: ¿Cómo surgió la idea de situarte en el centro de la película?

Ed: Queríamos dar la información necesaria pero de una manera entretenida y agradable. Nos faltaba un hilo conductor y se daba la singularidad de que FAADA había confiado en una persona totalmente ajena a la causa para llevar a cabo el proyecto: yo era crítico en incluso cínico con el tema. Mi actitud de cuestionarlo todo iba saliendo en las reuniones de documentación y un día les propuse que lo interesante sería que mostráramos ese proceso: el de una persona ajena a la causa que debe enfrentarse a esta realidad, nueva para él.

LD: Y aceptaron.

Ed: Les encantó la idea. Y a mí me pareció interesante ponerme a prueba con un tema con el que sabía que podía simpatizar pero intuía que me costaría mucho más aplicar y llegar a ser coherente.

LD: ¿Qué perseguís con esta película?

Ed: Que gente como mi madre o mis amigos, gente como yo antes de entrar en contacto con esta realidad, se conciencie y, si puede ser, que además actúe. El posicionamiento del proyecto fue siempre dirigido a personas que no estuvieran aún concienciadas y que supieran muy poco sobre cómo tratamos a los animales como sociedad. Para hacerlo había que dar algunos pasos atrás y acompañarlos en el camino desde el inicio. Quizás no llegaremos tan lejos en el mensaje como si hubiéramos hecho un documental para gente ya concienciada, pero en su momento creímos que así podíamos llegar a más gente.

LD: ¿Qué es lo que más te ha impactado de todo lo que has aprendido haciendo el documental?

Ed: En lo que a mí se refiere, mi insensibilidad y falta de empatía… Pero como aprendizaje sobre el mundo, claramente: ¡ver las tetas de Lucille!

LD: ¿Las tetas de quién?

Ed: Lucille es una vaca que sale en el documental. Yo tenía la imagen de vacas pastando en campos, ordeñadas porque dan leche de forma natural… Y, al hacer el documental, me explicaron que las vacas dan leche porque han parido un ternero. Y si les quitan el ternero al nacer y las estimulan, siguen dando leche. Pero en ningún caso son vacas lecheras, solo son madres.

LD: Hablando de madres… Las escenas con tu madre y tu equipo, ¿estaban guionizadas?

Ed: Les daba pautas pero con sus propias reacciones y frases que ya me habían transmitido en otras ocasiones. Aunque la planificación de cámara es ficcionada, trato de llegar a momentos que, de alguna manera, ya había vivido con el equipo de filmación, con mis amigos, etc. Así que, por poco que les provocara, volvían a sus argumentos de siempre. Es una representación, pero real: son personas reales dando sus propias opiniones.

LD: ¿Crees que afecta a la objetividad del documental el hecho de recrear algunas de las escenas? ¿Qué les dirías a los puristas del género?

Ed: Un documental nunca es objetivo, si no sería un reportaje. Es una obra dramática y como tal, idealmente, tiene que tener momentos de tensión, emoción, conflicto y resolución, así como una evolución del personaje. Dicho esto, no creo que mezclar géneros afecte a la credibilidad del mensaje. Los datos y las imágenes son reales. No creo que el hecho de recrear algunas situaciones con las personas de mi entorno le reste credibilidad. En cualquier caso, no es un documental de investigación. No pretendemos revelar nada nuevo, sino invitar a la reflexión. Para eso yo mezclo varios géneros, que es una forma de decir que creo uno propio.

LD: Al final, ¿te han convencido?

Ed: Me han convencido. Creo que, cuando te das cuenta de cómo es la realidad, es difícil no convencerte de que no tratamos bien a los animales y de que no son objetos productivos. Más aún, hoy en día que tenemos alternativas que, además de evitar el sufrimiento animal, son más convenientes para nuestra salud, el clima y que incluso podrían mitigar el hambre del mundo.

LD: Pero, ¿has cambiado tu dieta?

Ed: Eso tengo prohibido revelarlo porque sería como hacer un spoiler de nuestra propia película.

LD: ¿Qué le dirías a la gente que dice que hay causas más importantes por las que preocuparse?

Ed: Les preguntaría cuál es la suya. Es curioso porque, generalmente, las personas que dicen eso no colaboran con ninguna causa, ya sea animalista o no. Su defensa es cuestionar a los demás, porque, en general, detrás de sus palabras no hay nada consistente. Por otro lado, desde un punto de vista menos visceral, les diría que la defensa de los derechos de los animales está directamente relacionada con la defensa del medio ambiente -y especialmente con el cambio climático-, el hambre en el mundo y la salud de las personas. Creo que estas son causas suficientemente importantes, ¿no? Y en tercer lugar, debo confesarte que desde que he hecho este documental yo mismo he empezado a colaborar con ONG’s de ayuda humanitaria.

LD: ¿Y eso?

Ed: Creo que, como dice Mariví Vaquer en el documental, defender los derechos de los animales es una forma de ir a la raíz del problema, de defender un mundo más igualitario para todos: animales no humanos y personas.

 

LD: ¿Y ahora qué hacemos?¿Cuál es el siguiente paso?

Ed: En primer lugar tomar conciencia, que no es poco. Si de algo tiene que servir el documental es para conocer una realidad y acordar puntos comunes. A partir de ahí cada uno es libre -si tiene la empatía y la voluntad suficiente- de actuar. Y para eso FAADA ha creado una serie de recursos online que pueden ser de gran utilidad. Por ejemplo, Actúa:  faada.org/actua

Esperamos que os haya gustado la entrevista. Para saber más de EMPATÍA, puedes seguirnos en redes sociales (Facebook, Twitter en Instagram) y compartir este proyecto con los tuyos.

Nos vemos en los cines, a partir del 7 de abril.

Leave a Reply

Your email address will not be published.